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Arte, cultura y sociedad: derivaciones a la enseñanza

Instituto Superior De Formacion Docente De Ituzaingo

Tipo de Organismo: Instituto de Formación Docente

Jurisdicción: Corrientes

Distrito: Avda. Buenos Aires y Perú Ituzaingó

Destinatarios: Docentes y directivos

Horas presenciales 36 Hs.

Horas virtuales: 0 Hs.

Modalidad: Presencial

Nivel: Primario

1- Fundamentación Teórica de la Propuestaa- Ate, cultura y sociedadSeñala Fernández Muñòz (2009) que la relación Arte y sociedad, viene dada desde el principio de la vida. Medio ambiente, el entorno, contenedores de la existencia dotan al Arte de significados, pero también construyen herramientas, estructuras y eventos que se establecen como relevantes para los grupos humanos presentes del mismo modo, los seres humanos en comunidad, generan una pertenencia y representatividades.La sociedad con estas cargas y distribuciones de roles, que muchas veces determinan a los géneros, construye formas de representación a lo largo de la historia, mostrándonos la evolución de la misma posibilitando, el observar las identidades que habitan geografías, influenciando a las estéticas y otras manifestaciones que al día de hoy, más estilizadas, siguen y continúan con una gran carga mística , en las identidades personales y colectivas.Dicho proceso origina una parte de la identidad cultural, que estaría constituida por un desarrollo más complejo de la existencia, planteamientos filosóficos y psicológicos, incluso de las mismas que el folclor consignaría de manera más anecdótica adicionándoles elementos que conjugan lo real con lo irreal.Esta mirada conjugada (lo real e irreal), es lo que hace en parte la obra de Marc Chagall, un aporte a la lectura del Arte contemporáneo, cuando integra relatos campesinos de su aldea natal a la creación pictórica. El artista ha incorporado el concepto, la idea, el relato, el cuento (que se han mantenido en el lenguaje y ha sido distribuido con el mismo) a su obra, ocupando materiales y soportes que se venían utilizando desde hace siglos, o sea, el aporte radicaría en cómo el artista ha traducido ese lenguaje-relato al construirlo desde su conocimiento y articulación de elementos compositivos que ha considerado pertinentes, a una plástica bidimensional cromáticamente singular con una lectura surreal, del sueño o lo lúdico con formas que pertenecen al mundo de lo real pero habitando el lúdico. Esta propuesta en un ambiente que observaba el Arte como una fotografía de lo real y de lo real usualmente lo más conservador, vino en establecer que la sociedad y el Arte, lleva, traslada, adiciona e integra a todas las existencias, aún las más estigmatizadas por lo oficial y lo políticamente correcto demandando que la sociedad sea capaz de observar en la producción de Arte una actitud que discierne sobre cómo los fenómenos significativos, no se conviertan en modos productivos con fines claramente económicos y de consumo (s/d)De esta forma para Millán (2001) La cultura del arte viene siendo, por lo tanto, el sentido que tiene el arte para la gente, es decir, los significados que le da a los productos de arte que están en su medio. Entonces: qué significados tiene el arte para la gente del grupo humano que me interesa) El arte tiene sentidos (significados culturales) para el mundo de vida del artista (relacionados, entre otras cosas con sus habilidades en la producción de símbolos) El arte tiene sentidos (significados culturales) para el que ad-mira la obra (distintos formas de interpretación de los símbolos) El arte tiene sentidos (significados culturales) para la sociedad en que se produce y ad-mira la obra.Siguiendo a Brunner tomamos que en la sociedad hay cuatro grandes campos que estructuran la sociedad en general: Campo de la cultura (valores) y estudiado por las ciencias de la cultura (Antropología) y la comunicación. El campo de la política (fines) estudiado por las Ciencias Políticas. El campo de la economía (disponibilidad de los recurso) estudiado por la Economía. El campo de la sociedad civil, estudiado por la Sociología.Los ámbitos más destacados para la sociedad en general de estos cuatro campos son: la escuela, la democracia, la industria y el mercado. Y como en todos ellos la cultura constituye la red de significados que dan vida a las relaciones establecidas en lo cotidiano, podemos suponer que a través de estos cuatro campos el arte se ve afectado de diversas maneras.Por lo tanto si la pregunta es cómo impacta la cultura en el arteComenzamos diciendo que el arte esta limitado por la fábrica de sentidos que hay presente en el mundo en que ésta se expresa. (los sentidos propios de su ámbito local, regional, nacional, fundamentalmente) y su comunicación con ámbitos internacionales. Esto da limitaciones y posibilidades para el artista Limitaciones y expectativas para el que ad-mira. Limitaciones y posibilidades para la sociedad en que sucede el fenómeno artístico.Los que constituyen aspectos positivos y negativos que estarían mediados por los cuatro campos expresado por Brunner. Los cuatro campos afectarían al arte en la siguiente manera:1. El campo de la cultura (valores y normas) establece las siguientes condiciones para el arte: Fuerte presencia de las tradiciones (históricas, simbólicas, míticas, etc.) Medios de comunicación presentes y sus públicos Sociedad abierta o cerrada al cambio cultural.2. El campo de la política (fines poder) establece las siguientes condiciones al arte: Normatividad existente (las leyes y su formación) Significado del arte par los agentes políticos.3. El campo de la Economía (recursos) establece las siguientes condiciones para el arte: Significado del arte en el mercado (ver Bourdieu) Costos de los medios y materiales.4. El campo de la sociedad civil (entramado de organizaciones con que se organiza) establece las siguientes condiciones para el arte: Tipos de relaciones que se establecen en el arte. Cómo se expresan los cambios de época.b- El concepto de arte.El concepto de arte que nos parece más apropiado para el tipo de problema que enfrentamos tiene que ajustarse a los tiempos actuales, porque como se ha indicado, el concepto que se tiene del arte en general y de las artes en particular va cambiando continuamente con el tiempo. Siguiendo a Umberto Eco el siglo XIX entendía el arte más que nada, como visión y expresión, analizado desde la posición del que ve o admira y al mismo tiempo con un artista constreñido por una serie de formalismos y normas de lo que se consideraba estéticamente aceptable.. En cambio al final de siglo XX el arte es entendido como forma (organismo, formación del carácter físico, que vive una vida autónoma, armónicamente calibrada y regida por leyes propias) y Producción, es decir, el arte es visto como creatividad sin que esté determinado la forma que debe presentar el producto final.Esta concepción de arte (a mi parecer casi forzada por la modernidad) abre posibilidades para poder tomar y usar en las expresiones artísticas todo el caudal de nuevos productos materiales y simbólicos que surgen de la inventiva científica e industrial moderna: diseño y expresión meramente artística, pero computacional; el uso de nuevos materiales sintéticos; dibujos en y con paisajes; mezcla y combinación de materiales, etc.Al mismo tiempo, permite reubicar el arte como habilidad creativa extrema que puede ser aplicada a diversas actividades que si bien aparecen como básicamente técnicas, hoy permiten un amplio juego creativo, de tal manera que hoy se puede decir también que un profesor hace un arte de su oficio de enseñar o que el arquitecto es un artista en el diseño del uso de losespacios, etc. Vulgarización del arte, no parece1[10]. Sin embargo, nuestro problema se sitúa más que nada en el tema anterior.c- Arte y culturaHoy el arte da a conocer a través de sus múltiples expresiones, las formas más características de una cultura. Por ejemplo se habla a menudo de la gran mezcla cultural que se observa en grandes ciudades como California, Nueva York, París o Berlín, y encontramos allí toda clase de expresiones artísticas que, aceptadas o rechazadas, no deja de aceptarse que a fin de cuentas son expresiones artísticas.Sólo a modo de abundamiento se recuerda que el arte Maya, Inca, egipcio, medieval, renacentista, etc. expresan las posibilidades de la cultura de su tiempo.Del mismo modo el arte da a conocer las habilidad creativa disponible en una cultura (allí resalta el tema de si una cultura es cerrada o abierta, permitiendo o no cambios en sus formas de expresión) En otras palabras, el arte refleja cuánto una cultura es capaz de crear con los materiales disponibles, incluyendo el cuerpo humano.El arte, al manifestarse creativamente con la cultura misma como material, es capaz de provocar cambios, ayudar al cambio, modificar, o hacer aceptables sentidos culturales no existentes anteriormente. Por lo tanto es posible que el arte se convierta en agente de cambio.d- Arte, escuela y enseñanzaNuestro actual sistema de educación asigna mucha importancia el aprobar o no un examen, o un curso, pasar al próximo, o incluso permanecer en la escuela, dependen del dominio o de la memorización de ciertos fragmentos de información, que ya conoce el maestro. De esta manera, la función de la enseñanza parece reducirse a formar gente capaz de coleccionar partes de información y repetirla a una señal dada. Una vez que el estudiante haya formado cierta competencia para proporcionar los fragmentos de información apropiados en el momento oportuno se lo considera apto para graduarse en esa escuela. Lo más molesto de esta situación es que esa habilidad para repetir información puede tener muy poca relación con aquello de miembro útil y bien adaptado que creíamos estar formando.Queda claro que los valores que son significativos en un programa de educación artística son los mismos que pueden ser básicos en el desarrollo de una nueva imagen, una nueva filosofía, e incluso de una estructura totalmente nueva de nuestro sistema educacional. Cada vez hay más gente que reconoce que la aptitud para aprender difiere de una edad a otra y de un individuo a otro, y que esta aptitud para aprender implica no solamente capacidad intelectual, sino también factores sociales, emocionales, perceptivos, físicos y psicológicos. Además, el aprendizaje es un proceso muy complejo; por lo tanto, probablemente no exista un único método mejor de enseñanza. Nuestra tendencia a desarrollar la capacidad de repetir fragmentos de información puede estar acentuado indebidamente un determinado factor de desarrollo humano, aquel que actualmente se mide por medio de los test de inteligencia. La inteligencia, tal como ahora la medimos, no abarca todo el amplio rango de aptitudes intelectuales que son necesarias para la supervivencia de la humanidad. La capacidad de preguntar, de hallar respuestas, de descubrir forma y orden, de volver a pensar, reestructurar y encontrar nuevas relaciones, son cualidades que generalmente no se enseñan; en realidad parece que no se toman en cuenta en nuestro sistema educacional.Probablemente, una de las habilidades básicas que se debería enseñar en nuestras escuelas sea la capacidad de descubrir y de buscar respuestas, en lugar de esperar pasivamente las contestaciones e indicaciones del maestro. Las experiencias fundamentales de una actividad artística contienen precisamente este factor. Esto es así tanto en el caso de un niño del jardín de infantes que está realizando una construcción llamada primavera, con paja, papeles decolores y tapitas de botellas, como en el de un estudiante cuando pinta un cuadro que requiere mezcla de colores e invención de nuevas formas.Uno de los componentes básicos de una experiencia artística, creadora es la relación entre el artista y el ambiente. La pintura, el dibujo o la construcción constituyen un proceso constante de asimilación y proyección: captar a través de los sentidos una gran cantidad de información.El hombre aprende a través de los sentidos. La capacidad de ver, sentir, oír, oler y gustar proporciona los medios para establecer una interacción del hombre y el medio. Los programas de las escuelas tienden a descuidar el simple hecho de que el hombre y también el niño aprenden a través de esos cinco sentidos. El desarrollo de la sensibilidad perceptiva debería, pues, convertirse en una de las partes más importantes del proceso educativo. Pero, salvo en las artes, los sentidos parecen estar destinados a que se los ignore. Cuanto mayores sean las oportunidades para desarrollar la sensibilidad y mayor la capacidad de agudizar todos los sentidos, mayor será también la oportunidad de aprender.Sabemos demasiado bien que el aprendizaje y la memorización de hechos, si no pueden ser utilizados por una mente libre y flexible, no beneficiarán ni al individuo ni a la sociedad. Mientras los notables avances en campos especializados, particularmente en el de las ciencias, en un aspecto han mejorado nuestro nivel material de vida, en otro nos han apartado de aquellos valores que son responsables de nuestras necesidades emocionales y espirituales. Han introducido una falsa escala de valores que no atiende a las necesidades espirituales más íntimas del individuo. La educación artística, como parte esencial del proceso educativo, puede ser muy bien la que responda por la diferencia que existe entre un ser humano creador y sensible y otro que no tenga capacidad para aplicar sus conocimientos, que no disponga de recursos espirituales y que encuentre dificultades en sus relaciones con el ambiente.El arte no es lo mismo para un niño que para un adulto. En los niños, el arte es un medio de expresión. No hay dos niños iguales y, en realidad, cada niño difiere incluso de sí mismo, a medida que va creciendo, que percibe, comprende e interpreta el medio circundante. Los niños son seres dinámicos; el arte es para ellos un lenguaje del pensamiento. Un niño ve el mundo en forma diferente y a medida que crece, su expresión cambia. La discrepancia entre los gustos del adulto y el modo en que se expresa el niño es la causa de la mayoría de las dificultados que surgen y que impiden que el niño utilice el arte como un verdadero medio de autoexpresión. Si los niños pudieran desenvolverse sin ninguna interferencia del mundo exterior, no sería necesario proporcionarles estímulo alguno para su trabajo creador. Todo niño emplearía sus impulsos creadores, profundamente arraigados, sin inhibición, seguro de sus propios medios de expresión.