Propuestas

Home

Ciclo de actualización para la enseñanza de lenguas extranjeras y segundas lenguas

Universidad Nacional de General Sarmiento

Tipo de Organismo: Universidad Nacional

Jurisdicción: Buenos Aires

Distrito:

Destinatarios: Docentes y directivos

Horas presenciales 36hs.

Horas virtuales: 0hs.

Modalidad: Presencial

Nivel: Secundario; Superior

Al ingresar a la escuela secundaria o a la universidad, la disparidad de niveles que muestran los alumnos en el dominio de las lenguas extranjeras es una realidad conocida. Asimismo, otras variables que inciden sobre el dictado de la asignatura, entre ellas: los grupos numerosos y las limitaciones que impone la reducida carga horaria, hacen que a menudo se dificulte el desarrollo eficaz de los contenidos programáticos. En este contexto, en el caso de la escuela secundaria, se torna difícil cumplir exitosamente con los objetivos pautados en el diseño curricular para el desarrollo de las cuatro macrohabilidades: hablar, escuchar, escribir y leer. La lectura de textos auténticos puede utilizarse como un recurso para allanar la heterogeneidad lingüística del aula de lenguas extranjeras y transformar estas diferencias en ventajas para promover el aprendizaje. Este abordaje enfatiza la comprensión más que la producción lingüística, lo que torna accesible la adquisición del aprendizaje y la participación en la clase, promoviendo una paulatina apropiación de la lengua. En el ámbito universitario y terciario, la mayoría de las instituciones han optado por el enfoque de la lectocomprensión en le ligada a propósitos específicos o académico con un fin instrumental y formativo: que los estudiantes accedan a bibliografía actualizada de su área disciplinar publicada en lengua extranjera. Esta propuesta de capacitación se diferencia de la formación que suelen recibir los docentes usualmente dirigida al dictado de las cuatro habilidades dentro de las cuales la lectura se desprende del input de textos simplificados para los niveles en que los alumnos, se espera, puedan producir.El Término lectura ha sido redefinido incesantemente con la intención de describir qué es lo que una persona hace cuando lee. Sin embargo, en la actualidad, parece haber un acuerdo generalizado sobre el hecho de que la lectura es un proceso cognitivo y comunicativo que involucra al lector, al texto y a la interacción que se manifiesta entre ambos.Los Modelos de lectura previos a la década del 70 asumían que el lector tenía un rol pasivo y receptivo que consistía en descifrar el significado de las palabras y oraciones que contenía el texto (bottomup). En esa concepción, saber leer suponía adquirir un conjunto de estrategias en etapas sucesivas y en grado creciente de dificultad hasta poder manejarlas e integrarlas para conformar un todo.A Final de la década del 60 y a principio de los 70, a partir de los trabajos propuestos por distintos investigadores, entre cuyos pioneros se destacan kenneth goodman y frank smith, se propuso un enfoque diferente en el que se le asigna al lector un rol activo. Desde esta perspectiva, la construcción de significado parte de la habilidad del lector para relacionar su conocimiento previo del Mundo Con el contenido del texto haciendo uso de pautas extralingüísticas (topdown).Más Recientemente, se comenzó a considerar la lectura como un proceso transaccional en el que el lector recrea el texto y construye otro paralelo estrictamente ligado al original pero que probablemente difiere del que el autor tenía en mente. En este sentido, no se considera al texto como un objeto estático sino, todo lo contrario, como un elemento dinámico que se actualiza y se transforma a medida que se lo lee.Dentro Del marco de estos modelos interactivos, los investigadores le han dedicado especial atención a la forma en el que el conocimiento previo y las representaciones mentales pueden afectar la lectura puesto que, como afirma nunan (1991), hay una creencia generalizada de que la comprensión de un texto acarrea mucho más que las palabras que éste contiene.Van Dijk y kintsch (1983) propusieron un modelo que considera el proceso de la lectura como un acto constructivo. En este marco, el lector se involucra en un proceso interactivo al traer fuentes de información textuales, contextuales y cognitivas al acto de la lectura y combinarlas de manera flexible para comprender el discurso. Se mencionan aquí tres planos o niveles: a) el lingüístico: a través del reconocimiento de las palabra y las relaciones sintácticas y semánticas entre ellas, b) el plano proposicional: donde las proposiciones se independizan de las formas y apuntan a comprender las relaciones lógicas y los aspectos temáticos que presenta el texto en pos de interpretar la coherencia , y c) un plano más global, el de la macroestructura y el modelo de situación, donde el lector combina su conocimiento previo y sus representaciones mentales con la información que le brinda el texto.Kintsch (1988, 1998), a través del modelo de construcciónintegración, realiza otro aporte valioso con la intención de tratar de explicar de qué manera un individuo comprende lo que lee. Con este objetivo, incorpora el concepto de que el conocimiento previo del lector se presenta en forma de redes asociativas de proposiciones y sostiene que la Información textual es tan importante como el conocimiento previo del lector.(Tijeiro Neyra, 2009).En La actualidad la enseñanza de la lectura tanto, en l1 como en le (dubin and bycina, 1991; shih, 1992; vacca et al., 1995, en camiciottoli, 2003), se concibe como un proceso en el que interactúan y se complementan estrategias ascendentes (bottomup), al decodificar el significado a partir de lo que está escrito en la superficie del texto, con estrategias descendentes (topdown), para activar el conocimiento previo sobre el contenido temático y la organización textual conjuntamente con las estrategias metacognitivas o metadiscursivas a través de las cuales el lector interpreta y reacciona frente a lo que lee. Según camiciottoli (ibid) este enfoque es particularmente eficaz para la enseñanza de lectura de textos de estudio.