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Trayecto Formativo: Prácticas De Enseñanza De Lectura Escritura Y Oralidad Para Diferentes Espacios Curriculares.

Instituto Superior De Formacion Docente – Colonia Barón

Tipo de Organismo: Instituto de Formación Docente

Jurisdicción: La Pampa

Distrito: Colonia Baron

Dirección: España 311

Ejes Temáticos:

Nivel Secundario

Modalidad: Presencial

Horas Presenciales: 36 hs.

Horas Virtuales: 0 hs.

Destinatarios: Docentes; Preceptores

“MÓDULO: ACOMPAÑAMIENTO A LAS TRAYECTORIAS ESCOLARES
CARGA HORARIA: 60 hs didácticas
FUNDAMENTACIÓN:
Si aceptamos la imagen de la ocasión como una grieta que permite la instalación, la construcción de mundos, y la ocasión es, pues, algo que se da o que es dado, un suceso, de qué manera se distribuirán las ocasiones con qué criterio con qué vara cuáles son las condiciones para la libre y rica disponibilidad de ocasiones () un repartidor de ocasiones tiene un papel de mucha importancia en esta sociedad cruenta, tendría que aprovecharlo.
(GRACIELA MONTES: LA OCASIÓN)
Los alumnos/as que están hoy en nuestras escuelas poco tienen que ver con aquel alumno para el cual fuimos preparados. No siempre nos encontramos con alumnos correctos, prolijos, dispuestos a trabajar y a aprender y respetuosos de la figura del docente.
Al ingresar a la escuela, los jóvenes traen atributos que son propios de su ámbito de referencia: su pertenencia social, su modo de vestir, su lengua materna, sus inquietudes, su comportamientos, entre otros. De la misma manera, los docentes, con sus modos de ejercer la tarea cotidiana, ponen en práctica normas y propósitos definidos por las escuelas en el marco del sistema educativo en el que están inmersas. La relación entre el docente y el alumno es una de las manifestaciones de la compleja trama que se teje entre lo educativo y lo social.
Por ello, uno de los aspectos que es necesario abordar cuando se plantea el tema del acompañamiento a las trayectorias escolares de nuestros adolescentes y jóvenes es la convivencia en la escuela secundaria: el problema de la relación con el otro y, a partir de él, ir desentrañando quién es ese otro, cómo se lo concibe, qué lugar se le otorga.
La identidad, tanto individual como colectiva, es un proceso de construcción social ya que ni las personas ni los grupos existen aislados. Es a partir de la diferenciación con un ellos que podemos identificar un nosotros.
Del mismo modo que el adulto ayuda al niño a acotar sus impulsos y éste va aprendiendo a realizar pequeñas renuncias en la satisfacción inmediata de sus pulsiones como parte de su crecimiento en un mundo que comparte con otros, también es tarea de los adultos acompañar a los jóvenes y adolescentes en su incorporación paulatina en la vida social, con todos los aprendizajes que esto implica. En palabras de Meirieu … el educador no abandona a otro a sus impulsos para luego reprocharle que lo haya hecho; construye un marco en el que el otro pueda ir descubriendo reglas básicas de la socialidad que le permitan obrar por sí mismo permitiendo que los demás hagan lo mismo y viendo el carácter profundamente solidario de esos dos procesos.
Ver en el otro a un semejante supone comprender que al actuar tengamos en cuenta que lo que hagamos sea bueno para nosotros y también para los demás. Significa también establecer relaciones interpersonales basadas en la solidaridad y en el cuidado mutuo. Reparar en la presencia de otro, estar atentos a sus necesidades, implicarnos, constituyen diferentes aspectos de una solidaridad que en el marco del respeto por los derechos humanos y la búsqueda del bien común no es un acto de caridad, sino una responsabilidad colectiva.
El docente tutor se involucra en procesos interactivos múltiples que favorecen la evaluación constante, permitiendo redefinir metas, intencionalidades y revisar las estrategias didácticas más adecuadas para los alumnos.
Sabemos que en el actual escenario, las prácticas educativas se dan en un contexto imprevisible, y por momentos, sumamente difícil de entender. La tarea de enseñar se torna cada vez más compleja. Las instituciones educativas ven amenazada su identidad y su razón de ser frente a un sujeto-alumno que resulta extraño. Esta realidad desafía a la construcción de otros vínculos y nos confronta con la necesidad de modificar ciertas estrategias pedagógicas e institucionales. Por ende, cabe preguntarse cómo maestros y profesores se comprometen en el sostenimiento de las trayectorias de sus alumnos, hasta qué punto reconocemos al otro como portador de una voz, qué significa reconocerlo en lo cotidiano como sujeto con expectativas y sentimientos, qué acontece cuando las certidumbres que portan interpelan las propias.
Pensar la escuela como constructora de subjetividades y el lugar de los docentes en esta construcción, permite imaginar otras condiciones en las cuales los alumnos tracen sus trayectorias. Es dar a la escuela la posibilidad de hacer diferencia en la vida de los sujetos.

MÓDULO: CIENCIAS NATURALES: HABLAR Y ESCRIBIR EN CIENCIAS
CARGA HORARIA: 60 hs didácticas
FUNDAMENTACIÓN:
El módulo de Ciencias Naturales: Hablar y escribir en ciencias del trayecto formativo: La enseñanza de la escritura y lectura en todas las áreas curriculares es una opción que permitirá al docente un recorrido sobre diversas estrategias de enseñanza en textos orales y escritos. La propuesta se encuadra en un enfoque educativo socio constructivista que implica pensar la construcción del conocimiento considerando aspectos epistemológicos, metodológicos y sociales.
La finalidad es involucrarse en las prácticas docentes de las ciencias y reflexionar sobre posibles intervenciones que permitan un aprendizaje significativo y adecuado al nivel de estudio. La enseñanza de las ciencias y su aprendizaje tienen lugar a través de diferentes lenguajes, es así que nos podemos encontrar hablando y escribiendo ciencia, con términos cotidianos o en un lenguaje más científico, por medio de distintos sistemas de signos. Utilizar un lenguaje u otro no es indiferente y la construcción del aprendizaje de nuevos modelos e interpretaciones guarda estrecha relación con el empleo de un nuevo lenguaje. Aprender ciencias requiere apropiarse de las formas lingüísticas de formalizar la cultura científica, transmitida fundamentalmente a través de textos científicos. Esto implica un docente que enseña a escribir, además de leer y hablar ciencias, textos científicos, distinguiendo entre los textos descriptivos y justificativos/ argumentativos y proponiendo criterios para que los alumnos puedan ser conscientes, regular sus propios aprendizajes y valorar la calidad de los textos producidos. Las ideas anteriormente presentadas serán algunos de los saberes desarrollados en esta instancia de capacitación.
El análisis de situaciones reales, la argumentación de posturas y la utilización de diversas estrategias de enseñanza permiten una dinámica grupal propia de las aulas y la socialización de experiencias, pero, fundamentalmente, generalizar y obtener acuerdos sobre cómo institucionalizar los textos en las ciencias. Esta metodología de trabajo es la que se priorizará con el objetivo de ser coherentes con el enfoque propuesto.

MÓDULO: FORMACIÓN ETICA y CIUDADANA
CARGA HORARIA: 60 hs didácticas
FUNDAMENTACIÓN:
El trabajo sostenido de fortalecimiento de las prácticas de lectura, escritura y oralidad reviste un entramado de arista que difícilmente podamos reducir a su dimensión pedagógica y/o alfabetizadora, al menos en una acepción restringida.
La lengua y su dominio (en sus diferentes formas y con sus diversos propósitos comunicacionales) abre la posibilidad al hombre de participar en el ámbito de lo común, esto es, de aquellos espacios de encuentro de este con su semejante. Ya desde la antigua Grecia Clásica el hombre fue comprendido por Arsistóteles como zóon politikon, esto es, animal político, como un ser que indefectiblemente se da en el encuentro con los otros en el seno de una comunidad de pertenencia. Sobre esta misma cuestión señala Arendt: de todas las actividades necesarias y presentes en las comunidades humanas, sólo dos se consideraron políticas y aptas para constituir lo que Aristóteles llamó bios politikos, es decir, la acción (praxis) y el discurso (lexis), de los que surge la esfera de los asuntos humanos. Desde la perspectiva del estagirita la dimensión política del ser humano remite irremisible e indefectiblemente a su condición complementaria de zóon logon ekhon, esto es, ser vivo capaz de discurso.
Estos desarrollos teóricos formulados en los albores del despertar político de occidente evidencian la mutua referencia y recíproca determinación entre la política y el discurso, entendido este en su sentido amplio, como capacidad de transmitir ideas y pensamientos, de comunicar.
El dominio de la lengua en sus diversas manifestaciones se nos muestra como un apremio que gravita entre lo pedagógico y lo político. Hablar, escribir y leer de forma competente es precondición para el desarrollo de una ciudadanía plena, crítica y comprometida, en la medida que nuestro lenguaje y su manejo es la forma que tenemos de acceder a la esfera de lo público, es la forma de expresar y comunicar nuestras anhelos, deseos, inquietudes y reclamos. Nuestro horizonte coincide necesariamente con nuestra capacidad expresiva y comunicativa, pues el lenguaje es la materia sobre la que labora nuestro pensamiento para dotar al mundo de sentido(s).
Desde el momento en que la escuela secundaria fija como uno de sus tres objetivos fundamentales la formación para la participación política ciudadana, como educadores tenemos la responsabilidad insoslayable de trabajar procurando potenciar la oralidad, la escritura y la lectura como prerrequisito básico desde el que asentar los cimientos de una vida democrática consciente y comprometida, pues como señalara Freire pensamos la alfabetización del hombre como una toma de concienciaun trabajo con el cual intentamos, junto a la alfabetización, cambiar la ingenuidad en crítica.

MÓDULO CIENCIAS SOCIALES
CARGA HORARIA: 60 hs didácticas
FUNDAMENTACIÓN
La Ciencias Sociales permiten al alumno problematizar el conocimiento sobre la realidad social pasada o presente; la posibilidad de interrogarla y de construir descripciones o explicaciones sobre la misma, cada vez más ricas y complejas. Al mismo tiempo, la Institución escolar apuesta a ampliar sus horizontes culturales y a recoger los múltiples desafíos, problemas, certezas e incertidumbres de la sociedad actual.
Enseñar en Ciencias Sociales contribuye a un requerimiento social básico: la formación de una ciudadanía crítica, responsable y participativa.
La intención de este módulo que forma parte del trayecto formativo Prácticas de enseñanza de lectura, escritura y oralidad para diferentes espacios curriculares es construir, a partir de un trabajo colaborativo, propuestas didácticas que tengan en cuenta las múltiples posibilidades que brinda el lenguaje: hablar, escuchar, leer y escribir.
En este sentido, será necesario reflexionar sobre nuestras propias prácticas y repensar estrategias de enseñanza que faciliten a los alumnos el acceso a los saberes propios de los espacios curriculares.
La propuesta se encuadra en un enfoque educativo socio constructivista que implica pensar la construcción del conocimiento considerando aspectos epistemológicos, metodológicos y sociales. En cada encuentro se desplegarán acciones tendientes a reforzar la hipótesis de que múltiples prácticas del lenguaje (prácticas de lectura, de escritura, intercambios orales) atraviesan los procesos de aprendizaje y que no hay manera de acceder al conocimiento de un tema (en nuestro caso de Ciencias Sociales) si no es a través de discursos.
La lectura y la escritura son prácticas sociales. Leemos y escribimos en determinadas situaciones comunicativas, para distintos destinatarios y con diversos propósitos. Estas son prácticas que debemos realizar teniendo en cuenta ciertas convenciones sociales. La lectura, es un proceso a partir del cual el lector trata de construir un sentido para el texto que está leyendo, es decir, que se ponen en juego sus propósitos, sus expectativas, sus saberes previos. La escritura está relacionada a la necesidad de recordar y transmitir, y por lo tanto, posibilita la transmisión del conocimiento científico y de la enseñanza. Implica un proceso cognitivo leer, modificar, corregir- que transforma las ideas de quién lo hace. Por otra parte, cuando hablamos no existen tantas exigencias, porque la simultaneidad y la presencia del destinatario permiten aclaraciones.
Enseñar a leer y escribir es, entonces, una tarea compleja que atraviesa todos los espacios curriculares, del mismo modo que la alfabetización acompaña al estudiante durante toda su vida escolar.”