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Aportes Para la gestión en la conducción institucional: la buena enseñanzaen Los espacios de formación.

Universidad Nacional De San Luis

Tipo de Organismo: Universidad Nacional

Jurisdicción: San Luis

Distrito: San Luis

Dirección: Ejercito de Los Andes 950 – D5700HHW

Ejes Temáticos:

Nivel Inicial; Primario

Modalidad: Presencial

Horas Presenciales: 36 hs.

Horas Virtuales: 0 hs

Destinatarios: Docentes y directivos; Equipos directivos y docentes; Equipos técnicos y directivos; Equipos técnicos, supervisores y directivos; Supervisores, equipos directivos y docentes

“La intervención del director en la vida de las instituciones educativas es una tarea vital, esencial, que está inmersa en la complejidad y multidimensionalidad del trabajo del director como enseñante. Hablar de intervención tiene que ver con una acción intencionada en las diversas prácticas de enseñanza de los distintos actores institucionales, con la función prioritaria de asesorar y coordinar la labor pedagógica.
Referirnos a la intervención didáctica es hablar de terciar en la enseñanza; creando espacios formativos de orientación, evaluación, planificación con el fin de promover la reflexión. La intervención, ocupación y responsabilidad de la conducción requiere de varios saberes que a su vez se concentran en una planificación estratégica que potencia y pondera los procesos educativos que se desarrollan al interior de institución.
Advertir el potencial de intervención que desde las instituciones se posee nos obliga a pensar estrategias de intervención didáctica, en pos de lograr prácticas de buena enseñanza (fenstermacher, 1988) para iniciar este recorrido con esa premisa son necesarios los aportes de la buena enseñanza de fenstermacher y definir la formación, entendida como un proceso permanente, una formación para la vida.
La formación es un aspecto constitutivo del trabajo docente y potencia la capacidad profesional cuando sus beneficiarios, los equipos institucionales, la reconocen cómo un derecho cómo Lo expresa la len en su artículo 74 Para retroalimentar la práctica con la teoría y la reflexión. (res.CFE N°201/13)
El derecho a reflexionar sobre las prácticas, las experiencias y los contenidos se basa en el derecho a reunión, un espacio creado, sostenido y reconocido como oportunidad, dentro de condiciones de posibilidad de capacitación, en donde el equipo puede consolidarse como sujetos activos, constructores de su propio conocimiento, participativos, habilitados para tomar decisiones y transformar diferentes situaciones pedagógicas didácticas.
Las propias instituciones educativas se constituyen también en formadoras, modelando las formas de pensar, percibir, actuar y el directivo como enseñante pues gestiona la reflexión como proceso indispensable en el accionar y crea estrategias para el espacio formativo, de manera que se enriquezca la profesionalización de los educadores. Ante la realidad imperante, los cambios y demandas actuales se reconoce la necesidad de internalizar los espacios de formación continua, para ello es imprescindible poder reconocer en la formación de los que educan, una formación para toda la vida; un acto de retorno sobre sí, la revisión histórica de cada uno de los trayectos y el analizar y reflexionar sobre la buena enseñanza nos servirá de insumo para elaborar nuestra propia concepción de enseñanza.
Es función y acción de los equipos de conducción, liderar los cambios con el conocimiento, la tenacidad, la profesionalidad y por sobre todo con eticidad.
Para que la institución pueda crecer e innovar en las prácticas que realiza y dar respuestas a las diversas demandas sociales deberá reflexionar críticamente sobre su quehacer profesional, en esta oportunidad la formación de los que educan. Entonces, se hace necesario el desarrollo de acciones de formación, de perfeccionamiento y actualización, en consonancia y en relación a las prioridades, los propósitos institucionales y los actuales desarrollos pedagógicos didácticos enmarcados en el pei que pretende crear para el equipo un escenario diferente para la reflexión, la participación, el opinar, el elegir con el fin de aunar criterios para superar la fragmentación en función del compromiso colectivo.
Recae en la conducción la posibilidad de consensuar los espacios de trabajo, ofrecer instancias formativas y debido a su potencia se eligen los aportes de la buena enseñanza de gary fenstermacher, filósofo de la educación, que realizó aportes a la formación.
Otra situación a los fines de aportar luz, es conocer lo determinante y categórico del peso de las trayectorias escolares individuales, incluida la socialización laboral, que forma parte de bagaje que cada uno de nosotros poseemos y que se transforman en el desempeño profesional, la práctica misma.”